Cómo tratar las manchas después del verano

Cómo tratar las manchas después del verano: qué hacer con las manchas solares de la cara

Después de semanas de sol, playa y piscina, muchas personas descubren que tienen nuevas manchas o que las que ya estaban en su rostro se han hecho más visibles. Tratar las manchas después del verano requiere paciencia y, sobre todo, saber qué tipo de hiperpigmentación tenemos delante. No es lo mismo un léntigo solar que un melasma y, por tanto, tampoco debería serlo su tratamiento.

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La exposición a la radiación ultravioleta estimula la producción de melanina y puede hacer que determinadas pigmentaciones se oscurezcan. En el caso de los léntigos solares, además, hablamos de lesiones que suelen permanecer durante todo el año, aunque pueden hacerse más evidentes después de los meses de mayor exposición solar.

¿Por qué aparecen más manchas después del verano?

El sol no siempre crea una mancha de un día para otro. En ocasiones, simplemente hace más visible una pigmentación que ya estaba en la piel.

Las manchas solares, también conocidas como léntigos solares, suelen ser planas, de color marrón y con los bordes relativamente definidos. Aparecen sobre todo en zonas expuestas como la cara, el escote o las manos y están relacionadas con la exposición acumulada a la radiación ultravioleta.

Por otro lado, el verano también puede intensificar el melasma, que suele manifestarse como manchas o áreas de pigmentación más amplias y, habitualmente, simétricas en la cara. El sol es uno de sus principales desencadenantes y puede hacer que las manchas se oscurezcan.

Por este motivo, antes de lanzarnos a comprar un sérum despigmentante, conviene saber qué estamos intentando tratar.

¿Cuándo empezar a tratar las manchas después del verano?

No hace falta esperar hasta el invierno para empezar a cuidar la piel. De hecho, septiembre puede ser un buen momento para retomar una rutina despigmentante, especialmente cuando disminuye la exposición solar intensa.

Eso sí, hay una condición imprescindible: continuar utilizando protección solar.

La fotoprotección no es un paso que podamos abandonar cuando desaparecen los días de playa. En el caso del melasma, por ejemplo, la protección frente al sol debe mantenerse durante todo el año porque la radiación puede favorecer que vuelva a oscurecerse.

Así que tratar las manchas después del verano no consiste en hacer un tratamiento intensivo durante unas semanas y olvidarnos después. Es un proceso más constante.

El primer paso para tratar las manchas: proteger la piel del sol

Puede parecer contradictorio hablar de tratamiento y empezar hablando de prevención, pero la fotoprotección facial es una parte fundamental del abordaje de las hiperpigmentaciones.

Utiliza diariamente un protector solar de amplio espectro y SPF 30 o superior, y reaplícalo cuando sea necesario si estás al aire libre, especialmente después de sudar o bañarte. La protección física, como buscar la sombra, utilizar sombrero y evitar la exposición directa en las horas de mayor intensidad, también suma.

En el caso del melasma, los dermatólogos pueden recomendar además fotoprotectores con color y óxidos de hierro, ya que la luz visible también puede empeorar la pigmentación, especialmente en determinados tonos de piel.

¿Qué ingredientes ayudan a tratar las manchas?

Una vez controlada la exposición solar, podemos recurrir a determinados activos cosméticos.

Entre los ingredientes utilizados para mejorar la hiperpigmentación se encuentran la vitamina C, el ácido azelaico, los retinoides, la niacinamida, los alfahidroxiácidos o la cisteamina.

La vitamina C puede incorporarse por la mañana, siempre acompañada de fotoprotección, mientras que algunos retinoides suelen utilizarse por la noche. El ácido azelaico también puede formar parte de determinadas rutinas despigmentantes.

Pero más no significa mejor.

Introducir varios activos a la vez puede irritar la piel y, en determinadas personas, esa irritación puede favorecer una hiperpigmentación postinflamatoria. Por tanto, es preferible introducir los productos de forma progresiva y prestar atención a cómo responde la piel.

¿Y las manchas solares que ya están muy marcadas?

Cuando hablamos de léntigos solares bien definidos, los cosméticos pueden ayudar a mejorar la apariencia de la pigmentación, pero existen tratamientos dermatológicos que pueden ser más eficaces cuando se busca eliminar lesiones concretas.

Entre ellos están la crioterapia, determinados láseres pigmentarios, la luz pulsada intensa o los peelings químicos.

Eso sí, no son tratamientos para hacer a ciegas. Algunas técnicas pueden provocar cambios de pigmentación, especialmente en determinadas pieles, por lo que deben ser valoradas y realizadas por profesionales cualificados.

Además, antes de tratar una mancha como si fuera simplemente una cuestión estética, hay que confirmar que realmente lo es.

¿Cuándo hay que consultar al dermatólogo?

Esta parte es especialmente importante.

Aunque muchas manchas faciales relacionadas con el sol son benignas, no todas las lesiones pigmentadas son iguales. Un léntigo solar puede parecerse clínicamente a otras lesiones y, en algunos casos, es necesario realizar una valoración dermatológica para descartar lesiones que requieran atención.

Consulta si una mancha es nueva y te preocupa, cambia de forma o color, presenta varios tonos, tiene bordes irregulares, aumenta de tamaño, sangra o desarrolla otros cambios.

También es recomendable acudir al especialista si tienes muchas manchas, si no sabes exactamente qué tipo de pigmentación tienes o si los productos que estás utilizando no están funcionando.

La paciencia también forma parte del tratamiento

Cuando queremos tratar manchas después del verano, es fácil caer en la tentación de buscar resultados inmediatos. Sin embargo, la pigmentación puede ser persistente y algunos tratamientos necesitan tiempo para mostrar resultados.

En el melasma, además, el objetivo no es únicamente aclarar las manchas, sino evitar que vuelvan a oscurecerse. Por eso, la combinación de fotoprotección constante, una rutina adecuada y tratamiento personalizado suele ser más importante que utilizar muchos productos diferentes.

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