Orejas rasgadas

Orejas rasgadas, ¿cómo puedo volver a ponerme pendientes si tengo el lóbulo rajado?

Ponerse pendientes pesados, haber llevado una dilatación, o el propio paso del tiempo, pueden propiciar el lóbulo rajado, y por tanto, la imposibilidad de usar pendientes largos. Pero no todo está perdido.

Con los años, el tejido del lóbulo pierde colágeno y volumen, se vuelve más fino y frágil, y el orificio del pendiente puede ir ensanchándose poco a poco hasta desgarrarse por completo. El resultado no es solo estético: muchas mujeres dejan de usar pendientes porque el agujero queda abierto, alargado o directamente dividido.

La buena noticia es que hoy existen tratamientos eficaces —quirúrgicos y no quirúrgicos— para corregir las orejas rasgadas, recuperar la forma del lóbulo y volver a lucir pendientes con total normalidad.

Reconstrucción del lóbulo, la solución definitiva

Cuando el lóbulo está completamente rajado o el orificio está muy deformado, la opción más eficaz suele ser la reconstrucción quirúrgica.

Se trata de un procedimiento sencillo que se realiza con anestesia local en consulta. El especialista “refresca” los bordes del desgarro —es decir, elimina el tejido cicatricial— y vuelve a unirlos con sutura, tanto por delante como por detrás. Si el agujero solo está dilatado, puede cerrarse y recolocarse en una zona diferente tras la cicatrización.

En casos de lóbulos muy grandes o flácidos, también puede realizarse una reducción del lóbulo, que además tiene un efecto rejuvenecedor.

¿Duele?

No suele ser doloroso. El lóbulo es una zona con poca sensibilidad profunda y la intervención dura entre 20 minutos y una hora, según el caso. En cuanto a los puntos, estos se retiran aproximadamente a las dos semanas.

Después hay que esperar a que el tejido cicatrice completamente antes de volver a perforar, algo que siempre debe autorizar el especialista.

Reparación de lóbulo rajado con ácido hialurónico: la opción sin cirugía

Si el lóbulo no está rasgado del todo pero sí ha perdido firmeza o el agujero se ha ensanchado, el ácido hialurónico en el lóbulo puede ser una alternativa interesante.

Este tratamiento consiste en infiltrar pequeñas cantidades de producto en planos profundos para:

  • Restaurar volumen.
  • Mejorar la consistencia del tejido.
  • Reforzar la zona debilitada.

El procedimiento es ambulatorio, rápido y prácticamente indoloro. Puede aplicarse anestesia tópica y muchos rellenos ya incorporan anestésico en su composición. Tras la sesión puede aparecer ligera inflamación, que desaparece en pocas horas.

¿Es permanente?

No. El ácido hialurónico es reabsorbible y su duración suele oscilar entre 9 y 18 meses, dependiendo del metabolismo y del tipo de producto utilizado. Cuando se degrada, puede realizarse un retoque.

Es importante tener en cuenta que esta técnica está indicada antes del desgarro completo. Si el lóbulo está partido, primero será necesaria la corrección quirúrgica y, si se desea, después puede complementarse con relleno para mejorar la calidad del tejido.

¿Cuándo puedo volver a ponerme pendientes?

Tras una reconstrucción quirúrgica de lóbulo rajado, lo habitual es esperar al menos uno o dos meses antes de realizar una nueva perforación, siempre en una zona distinta a la cicatriz. El especialista valorará en consulta cuándo el tejido está preparado.

En el caso del ácido hialurónico, si no hay cirugía, la reincorporación es prácticamente inmediata, aunque conviene evitar pendientes pesados durante los primeros días.

Cómo evitar que vuelva a ocurrir

Una vez recuperado el lóbulo, es fundamental cambiar ciertos hábitos:

  • Alternar pendientes pesados con otros ligeros.
  • Evitar dormir con piezas grandes.
  • No forzar cierres ajustados.
  • Revisar el estado del agujero si empieza a ensancharse.

También es recomendable actuar a tiempo: cuando el orificio comienza a alargarse, reforzarlo puede evitar una rotura mayor.

En definitiva, tener las orejas rasgadas no significa renunciar para siempre a los pendientes. Con un diagnóstico personalizado y el tratamiento adecuado, quirúrgico o mínimamente invasivo, es posible recuperar la forma de la oreja y volver a llevar joyas con seguridad y naturalidad. Porque a veces, pequeños detalles como estos marcan una gran diferencia en cómo nos vemos, y en cómo nos sentimos.

Avatar de BellezaIDEAL

Ver todos los artículos de

Belleza IDEAL

© CMA Comunicación. Responsable Legal: Corporación de Medios de Andalucía S.A.. C.I.F.: A78865458. Dirección: C/ Huelva 2, Polígono de ASEGRA 18210 Peligros (Granada). Contacto: idealdigital@ideal.es . Tlf: +34 958 809 809. Datos Registrales: Registro Mercantil de Granada, folio 117, tomo 304 general, libro 204, sección 3ª sociedades, inscripción 4