¿Polvo compacto o polvo traslúcido? Parecen lo mismo, pero no lo son. Y no solo difieren en el formato, sino que cada tipo de producto tiene un efecto diferente en la piel.
Polvo compacto, el retoque final para un acabado de 10
El polvo compacto viene prensado, y normalmente añade espejo y esponja, además, suele tener color. Esto es importante, ya que se trata de un producto que sí aporta cobertura.
Es decir, que sirve para matificar, pero también para unificar el tono y reforzar la base. Así que si a media mañana notas brillos o el maquillaje ha perdido fuerza, el polvo compacto puede devolverle vida al rostro en segundos.
Es especialmente útil cuando:
- No quieres reaplicar base.
- Necesitas cubrir pequeñas rojeces o imperfecciones.
- Buscas un acabado más uniforme.
- Te maquillas con prisas y prefieres simplificar pasos.
Eso sí, lo más importante es evitar echar demasiado producto, ya que puede marcar líneas de expresión o dar un aspecto más pesado, sobre todo en pieles maduras o secas.
Polvo traslúcido: ligero y casi invisible
El polvo traslúcido, en cambio, está pensado para fijar sin añadir color. No modifica el tono de la base ni suma cobertura. Su misión es sellar el maquillaje y controlar brillos manteniendo un acabado natural.
Es el favorito de muchos maquilladores porque ayuda a que el maquillaje dure más sin que se note que llevas varias capas.
Funciona muy bien cuando:
- Ya llevas una base con buena cobertura.
- Solo quieres controlar el brillo.
- Buscas un acabado más ligero.
- Quieres que el maquillaje aguante horas intacto.
Si tienes piel mixta o grasa, probablemente notarás que el traslúcido controla mejor el exceso de brillo sin apelmazar.
Entonces, ¿cuál es mejor?
La respuesta tras conocer las diferencias entre polvo compacto y polvo traslúcido es que depende de lo que necesites ese día.
Si buscas reforzar la cobertura y tener algo práctico para el bolso, el polvo compacto es tu mejor aliado. Si quieres que el maquillaje dure más y mantener un aspecto fresco y natural, el traslúcido suele ser más acertado.
De hecho, no son rivales. Muchas veces se complementan. Puedes sellar el maquillaje por la mañana con polvo traslúcido y llevar el compacto para pequeños retoques durante el día.
Según tu tipo de piel
En piel grasa, ambos funcionan, pero el traslúcido suele controlar mejor los brillos sin sumar capas. Mientras que el compacto puede reservarse para zonas puntuales.
Por otro lado, el exceso de polvo, sea cual sea, puede marcar textura. Aquí el polvo traslúcido aplicado con brocha suelta suele resultar más favorecedor.
En piel madura, la clave es la ligereza, ya que demasiado producto puede acentuar arrugas. Así que en estos casos conviene aplicar solo en la zona T.
El detalle que marca la diferencia
Más allá del producto, importa cómo lo aplicas. Con brocha grande el acabado será más natural, mientras que con esponja habrá más cobertura.
Porque no todos los días queremos lo mismo frente al espejo, conocer las diferencias entre polvo compacto y polvo traslucido es esencial.




