Si este otoño te has propuesto volver al gimnasio, es posible que te hayas encontrado con la misma duda frente a dos de las máquinas de cardio más populares: elíptica o cinta de correr. Las dos permiten elevar las pulsaciones, mejorar la resistencia y quemar calorías, pero no ofrecen exactamente la misma experiencia. Por eso, antes de elegir una, conviene preguntarse qué buscas conseguir.
Entrenamiento de fuerza o de cardio, ¿Qué va primero?
La elección puede cambiar si quieres perder grasa, mejorar tu resistencia, caminar, correr o simplemente hacer cardio con un menor impacto.
Elíptica o cinta de correr para perder peso
Si tu objetivo es perder grasa, Lo importante será mantener un déficit energético dentro de una alimentación adecuada y acompañarlo de actividad física regular.
En cuanto al ejercicio, tanto la elíptica como la cinta pueden aumentar el gasto energético. De hecho, un estudio que comparó ambas máquinas a una intensidad percibida similar encontró un gasto energético comparable.
Así que, si dudas entre elíptica o cinta de correr, para este objetivo puedes escoger la que te permita entrenar con mayor comodidad y constancia. Si disfrutas más caminando con inclinación en la cinta, probablemente mantendrás mejor esa rutina. Si prefieres el movimiento continuo de la elíptica, también puede ser una buena alternativa.
Si quieres cuidar las articulaciones, la elíptica puede ser interesante
Aquí sí encontramos una diferencia importante. La elíptica reproduce un movimiento continuo en el que los pies permanecen sobre las plataformas, por lo que no existe el mismo impacto contra el suelo que al correr.
Por este motivo, puede resultar una alternativa interesante para personas que quieren reducir la carga asociada a la carrera o para determinados periodos de recuperación. Una investigación realizada con corredores encontró que la elíptica puede utilizarse como sustituto de la carrera cuando se necesita reducir la carga de entrenamiento.
Eso sí, tener menos impacto no significa que sea adecuada para cualquier lesión. Si existe dolor persistente o una lesión diagnosticada, lo recomendable es consultar con un profesional antes de decidir qué ejercicio realizar.
¿Y si quieres mejorar tu resistencia?
En este caso, elíptica o cinta de correr pueden funcionar perfectamente. Ambas permiten trabajar el sistema cardiovascular y progresar aumentando poco a poco la duración o la intensidad.
Además, la investigación disponible no muestra que la elíptica sea simplemente una versión «fácil» de la cinta. En determinadas condiciones de intensidad, las respuestas fisiológicas pueden ser similares entre ambas modalidades.
La diferencia está más bien en el tipo de movimiento. La cinta permite caminar o correr, mientras que la elíptica combina el movimiento de piernas con el de los brazos cuando se utilizan las asas móviles.
Si quieres empezar a correr, mejor la cinta
Aquí la elección resulta bastante más sencilla. Si tu objetivo es preparar una carrera, acostumbrarte a correr o aumentar progresivamente el tiempo que eres capaz de mantenerte corriendo, la cinta tiene una ventaja evidente: permite practicar exactamente el gesto que quieres mejorar.
Además, puedes controlar la velocidad y añadir inclinación para modificar la intensidad. Eso sí, correr es una actividad de mayor impacto que caminar o utilizar una elíptica, por lo que conviene progresar de forma gradual.
Elíptica o cinta de correr: ¿cuál quema más?
Es una de las preguntas más habituales, pero el gasto energético depende de factores como el peso corporal, la intensidad, la duración y la condición física.
Algunas investigaciones han observado un mayor gasto energético en la cinta en determinadas condiciones, mientras que otras comparaciones realizadas a una percepción de esfuerzo equivalente han encontrado resultados similares entre cinta y elíptica.
Por tanto, más que obsesionarse con qué máquina «quema más», resulta mucho más útil escoger aquella con la que puedas entrenar de forma constante.
Entonces, ¿elíptica o cinta de correr?
La respuesta depende de tu objetivo. Si quieres entrenar específicamente la carrera, la cinta es la opción más lógica. Si buscas cardio con menor carga de impacto o quieres variar tus entrenamientos, la elíptica puede encajar mejor.
Y si no tienes un objetivo deportivo concreto, tampoco tienes que elegir para siempre. Alternar ambas máquinas puede hacer que tus sesiones sean más entretenidas y permitirte trabajar el cardio de diferentes maneras.
Al final, cuando nos preguntamos elíptica o cinta de correr, quizá la pregunta más importante sea otra: ¿con cuál vas a disfrutar más y cuál vas a ser capaz de utilizar de manera habitual? Porque la mejor máquina será, en buena medida, aquella que consiga que cumplas tu calendario semanal.





